Opinion

Aproximaciones a los resultados de las Primarias Ciudadanas de Valparaíso

Jul 04, 2016 Andrés Cabrera

Por Andrés Cabrera

Ciertamente, Valparaíso da un golpe de cátedra a quienes –teniendo la posibilidad de fraguar un pacto unitario de fuerzas alternativas– aún no lo han hecho. Este precedente porteño, lamentablemente en otras ciudades se diluye, ya que en la actualidad persisten varias candidaturas a alcalde y listas separadas de concejales que en nada contribuyen a los golpes necesarios que han de propiciarse al duopolio.

El día de ayer se llevaron a cabo las Primeras Primarias Ciudadanas del país con epicentro en la comuna de Valparaíso. La primera mayoría obtenida por el abogado y ex dirigente estudiantil, Jorge Sharp (Movimiento Autonomista), lo faculta para ser el candidato ciudadano que enfrentará al representante de la Nueva Mayoría, Leopoldo Méndez (PPD), además del actual alcalde de Valparaíso, Jorge Castro (UDI), quien va por su tercer período en el cargo.

Un análisis preliminar basado en el proceso organizativo previo acompañado de los resultados electorales obtenidos el día de ayer, permite sostener que estas Primarias Ciudadanas han sido exitosas, al menos, por cuatro factores.

En primer lugar, porque demostró que las comunas pueden desarrollar instancias de participación política auto-organizada, con independencia de las normativas, recursos y tiempos de los ciclos eleccionarios formales, sin por ello alterar en lo más mínimo las plenas garantías del ejercicio democrático desarrollado. Esta situación, da cuenta de una idónea organización previa, la cual fue capaz de poner a disposición decenas de voluntarios comprometidos con la iniciativa, además 19 locales de votación distribuidos entre escuelas, centros comunitarios, juntas de vecinos, clubes deportivos, cafés y federaciones estudiantiles de la ciudad puerto de Valparaíso.

En segundo término, porque estas primarias se efectuaron con total independencia de las coaliciones políticas tradicionales (Nueva Mayoría – Chile Vamos), cuestión que corrobora el hecho de que es plenamente factible levantar alternativas políticas ancladas en distintas organizaciones y liderazgos ciudadanos que representan una clara voluntad de cambio respecto a la conducción y administración del poder local a nivel municipal. Complementariamente, la convergencia que reúne las cinco candidaturas, supera con creces el intenso fraccionamiento registrado por las candidaturas ciudadanas o de izquierda conformadas por fuera de la Concertación y la derecha en el contexto de las elecciones municipales del año 2012, en las que resultó reelecto el representante de la UDI, Jorge Castro, con 40.210 votos (correspondiente a un 46% de los votos válidamente emitidos[1]).

En tercer lugar, porque la iniciativa ciudadana contó con una concurrida participación capaz de convocar a diversas generaciones, la cual registró un total de 5.278 votos válidamente emitidos. Este número, no sólo sorteó las inclemencias del tiempo y la lluvia durante la jornada de la mañana, sino que también y por sobre todo, revirtió en buen término los profundos niveles de desafección y hastío que hoy mantiene la ciudadanía respecto a la política y al desempeño de las coaliciones y dirigencias que han hegemonizado la conducción y administración comunal, parlamentaria y gubernamental durante las últimas décadas. La importante convocatoria a estas Primarias Ciudadanas es un hecho que es necesario recalcar, sobre todo, porque se alcanza en los meses previos a una elección que amenaza con alcanzar los índices más bajos de participación desde el retorno a la democracia enclaustrada. Consecutivamente, el óptimo registro de votantes, también da cuenta de la asertiva estrategia comunicacional, tanto como de las respectivas candidaturas, las cuales, tuvieron la capacidad de instalar sus ideas a través de nuevas plataformas digitales, medios de prensa, radio y televisión, además de contar con el apoyo y participación de destacados exponentes artísticos del puerto de Valparaíso (tales como el galardonado Mimo Tuga o la cantante y músico Pascuala Ilabaca).

Dentro de los múltiples análisis comparativos que es posible desarrollar, estimo pertinente adelantar una correlación que puede ser significativa en vista a los desafíos que esperan a la candidatura Jorge Sharp, quien obtuvo la primera mayoría con 1.703 votos (32,2%).

Si comparamos el resultado obtenido por el candidato de la Concertación en las elecciones municipales del 2012 (el candidato DC Hernán Pinto que obtuvo 30.766 votos) con los votos obtenidos por los candidatos de la Nueva Mayoría en las primarias oficiales celebradas el pasado 19 de junio (registro que ascendió a 14.491 votos y donde Leopoldo Méndez se adjudicó la victoria con 8.121 sufragios), es pertinente sostener que la Nueva Mayoría logró movilizar en las primarias a casi la mitad de los electores que les votó en el 2012 (por supuesto, es necesario destacar que este número es relativo, en el sentido que es posible prever que un porcentaje considerable de los electores que se inclinaron por Leopoldo Méndez en las primarias pasadas no necesariamente votaron por el candidato concertacionista el año 2012).

Por su parte, si se suman las diversas candidaturas independientes que compitieron por la alcaldía de Valparaíso en dichas elecciones municipales (cuatro en total), se obtiene un total de 16.398 votos; un  número que casi triplica el obtenido por el conjunto de las cinco candidaturas que disputaban las primarias ciudadanas el día de hoy (5.272 sufragios).

Es factible considerar las Primeras Primarias Ciudadanas con epicentro en Valparaíso como exitosas, debido a que estos resultados permiten augurar una disputa electoral que alterará sustancialmente la lógica de los consensos reproducida por las coaliciones políticas tradicionales durante los últimos 25 años, debido a que emerge un nuevo proyecto político capaz de proyectarse como una alternativa de cambio plausible para la ciudadanía; situación que tiene no pocas opciones de repetirse a un nivel regional y nacional en el concierto de las elecciones parlamentarias y presidenciales del año 2017.

Todo esto quiere decir que aun cuando el éxito registrado en las elecciones primarias es innegable, la candidatura ciudadana que liderará Jorge Sharp aún se mantiene por debajo de la capacidad electoral de la Nueva Mayoría.[2] El optimismo que legítimamente otorgó la jornada, debe sopesarse con la capacidad electoral “real” que –en el caso de la candidatura ciudadana– debe concretizar sus potencialidades con un caudal electoral que al menos supere los poco más de 40.000 votos obtenidos por Castro en las elecciones municipales pasados. El desafío sigue siendo enorme.

Si bien estos votos deben incrementarse considerablemente para augurar un triunfo electoral en la alcaldía, un escenario distinto se evidencia con la posibilidad cierta de incorporar al concejo municipal a un integrante del pacto.[3] Esto, no obstante, agrega un nuevo desafío a resolver en el corto plazo: ¿Será posible que estas Primarias Ciudadanas se traduzcan en una lista única y competitiva para concejales en la comuna de Valparaíso? Ese es un paso importante de identificar, ya que promovería un salto cualitativo a la movilización y articulación de una fuerza alternativa en la ciudad puerto.

Finalmente, en cuarto lugar, es factible considerar las Primeras Primarias Ciudadanas con epicentro en Valparaíso como exitosas, debido a que estos resultados permiten augurar una disputa electoral que alterará sustancialmente la lógica de los consensos reproducida por las coaliciones políticas tradicionales durante los últimos 25 años, debido a que emerge un nuevo proyecto político capaz de proyectarse como una alternativa de cambio plausible para la ciudadanía; situación que tiene no pocas opciones de repetirse a un nivel regional y nacional en el concierto de las elecciones parlamentarias y presidenciales del año 2017.

Ciertamente, Valparaíso da un golpe de cátedra a quienes –teniendo la posibilidad de fraguar un pacto unitario de fuerzas alternativas– aún no lo han hecho. Este precedente porteño, lamentablemente en otras ciudades se diluye, ya que en la actualidad persisten varias candidaturas a alcalde y listas separadas de concejales que en nada contribuyen a los golpes necesarios que han de propiciarse al duopolio.

Con todo, el sorpasso de las fuerzas de cambio porteñas es –después de estas primarias– una posibilidad latente.

[1] Jorge Castro tendría una merma de más de 14.000 votos respecto a la victoria electoral obtenida en las elecciones municipales del 2004. En Valparaíso la participación en las elecciones municipales del 2012 fue de un 40% de la Población en Edad de Votar (PEV). En total votaron 90.818 personas, de una población estimada ese año de 227.533 (según la proyección para población mayor de 18 años del INE).

[2] En este caso es imposible evaluar la correlación debido a que Chile Vamos no realizó primarias en Valparaíso, optando por confirmar la candidatura del actual alcalde de la ciudad porteña.

[3] El 2012, para elegir un concejal, el coste mínimo en votos para una lista fue de 6.784 votos. Ese año la Izquierda se presentó en tres listas separadas de concejales. Igualdad obtuvo 2.379 votos, PRO 1.778 y PH 2.690, lo que suma un total de 6.874, que habría sido suficiente para haber obtenido un escaño de presentar una misma lista (por ejemplo, presentando una lista unitaria con tres sub-pactos en ella).